Detrás de las máquinas están las personas. Y la gente de Isoli trabaja en equipo. Tradicionalmente, equipos de tres: un plomero, un instalador mecánico y un electricista. Se encargan de la creación de un vehículo de principio a fin, organizado por áreas de trabajo.
Siempre sabemos quién llevó a cabo cada operación, quién creó cada vehículo. En los últimos años, para los modelos más demandados en el mercado, se está desarrollando un sistema de producción desarrollado en línea de montaje.
A lo largo de la línea, la elaboración de un lote de máquinas se desarrolla paso a paso, en varias fases: la primera con el fontanero, luego la parte eléctrica, finalmente la parte de carpintería con el instalador mecánico.
El sistema forma parte del proyecto “Isoli system”, que acompaña la renovación de la empresa con la introducción del método Lean. En la línea de montaje, se optimiza el procesamiento coordinando y balanceando todas las fases de la mejor manera posible, desde la llegada de los materiales hasta el cumplimiento de los tiempos de entrega.
Objetivo: aumentar la productividad, manteniendo la dedicación a cada vehículo. En el taller del futuro, los valores del taller siguen vigentes: el papel del conocimiento manual y la experiencia es fundamental y el espíritu de equipo es aún más importante.
En el taller del futuro, cada persona a lo largo de la línea es polivalente, tiene múltiples especializaciones, es capaz de realizar las operaciones básicas de otro trabajo para ayudar a un colega. Sigue un programa de intercambios y cursos de capacitación para actualizar y mantener el profesionalismo y las habilidades. Porque en Isoli son las personas las que marcan la diferencia.
