4. El almacén. Un ecosistema en equilibrio

Cada máquina es un organismo, un sistema complejo de piezas ensambladas con habilidad y cuidado. Entramos en el almacén, donde se guardan y clasifican los componentes que pasarán a formar parte de los productos Isoli.

Este es el nodo central de un ecosistema equilibrado; y es también el terminal de una densa red de relaciones con el entorno. Hasta hace unos años la carpintería se producía en la finca. Hoy los componentes diseñados por Isoli son fabricados por una red de talleres especializados 100% italianos; seleccionados, seguidos y controlados en todas las etapas de producción.

A los proveedores se les exige un alto factor de calidad, conscientes de que la excelencia del resultado final depende de la atención a cada detalle.

Empresa y proveedores comparten los mismos valores y la misma misión: generar un producto en continua mejora a través de la búsqueda continua de soluciones a problemas concretos.

El mismo almacén está organizado para garantizar la máxima eficiencia y funcionalidad. Está automatizado y dividido en dos secciones: camiones de salvamento y equipo militar, y plataformas.

A la llegada del material, los recepcionistas validan el ingreso con códigos y códigos de barras, e ingresan los datos al sistema informático de la empresa. Cuando se lanzan las órdenes de producción, los operarios del almacén preparan los palets destinados al taller, cada uno de los cuales contiene todas las piezas individuales necesarias para el montaje de cada máquina.

Un minucioso trabajo de preparación que hace que todas las fases posteriores sean fluidas y eficientes.